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Kenia

Dicen que cuando te marchas de Kenia un pedacito de ti se queda allí, que una sensación de tristeza te acompaña dejando este lugar y que las sonrisas que ves se quedan grabadas en la retina de por vida.En un inicio, antes del viaje, te puede acompañar el miedo y la incertidumbre hacia lo desconocido, también un inesperado cúmulo de emociones desconocidas porque vamos a un lugar con una realidad totalmente distinta, con unas vivencias diferentes y con una forma de ver la vida muy diferente  a la

Tumaini significa "esperanza" en suajili o swahili, que es la lengua bantú oriental de Kenia. Además, las propias letras de Tumaini construyen una imagen evocadora a modo de barquita de pesca: “Dale un pez a un hombre y comerá hoy, dale una caña y enséñale a pescar y comerá el resto de su vida”. Una frase sencilla frente a la compleja realidad actual que pretende servir de guía a nuestro trabajo. ¿Por qué en suajili? La razón de usar el suajili es que la fundadora de Tumaini, Mónica Herreras, dio un

Paula y Adrián junto a uno de los niños del proyecto.Tiene solo 19 años, pero este verano ya ha vivido una experiencia solidaria, enriquecedora y llena de aprendizajes: un viaje solidario a Kenia, a través de Tumaini. Colaboró en una ONG que acoge a niños y niñas de la calle, les ofrece un hogar y educación para que aspiren a un futuro mejor. Esta es su experiencia. ¿Cómo fue la preparación de tu viaje? ¿Recibiste toda la info que necesitabas por parte de Tumaini? Sí, recibí información muy completa. Después  las

Mónica en el proyecto de Kenia. Colaboró durante 3 meses. De junio a septiembre de 2018, Mónica vivió un verano lleno de aprendizajes, aventura y solidaridad. Colaboró con una ONG que acoge a niños y niñas de la calle en Kenia. Antes de irse, “Sabía que echaría de menos cada una de las personas del centro”, afirma.¿Por qué elegiste hacer un viaje solidario y por qué a Kenia?¡Tenía en mente hacer un viaje solidario desde hacía tiempo! Me decidí después de ir a una reunión de Tumaini en Barcelona.

Elisa en el centro de acogida de Kenia. Fue la primera voluntaria internacional. Elisa ya conocía Kenia. Había hecho un viaje organizado en 2017. Le impactó tanto que, cuando estaba aterrizando en Madrid, se prometió a sí misma que volvería al año siguiente. Pero no regresó de turismo, sino con un viaje solidario, a través de Tumaini. Gracias al voluntariado ha conocido  “lo esencial, lo auténtico y lo impactante” del país, afirma. La experiencia ha sido tan bonita que dice que la repetiría “mil veces más y cada vez

Esther junto a otros niños de la ONG con la que colaboramos en Kenia.Ir al colegio. Ser atendida en el médico. Dar un paseo. Opinar sobre un tema. Suena fácil, ¿verdad? En Kenia si eres niña, estos momentos cotidianos son una carrera de obstáculos. Hoy, Día Internacional de la Niña, te explicamos por qué no es fácil ser niña en Kenia a través de 5 tips

Víctor con los niños y niñas del centro de acogida en Mombasa. En julio, Víctor Martín dejó Granada para hacer un viaje solidario en Kenia. Fue una de las primeras personas en colaborar, a través de Tumaini, en el centro de acogida de niños y niñas de la calle en la costa de Mombasa. Participó en numerosas actividades de voluntariado junto a niños y niñas de la calle. En la mochila, trae de vuelta anécdotas inolvidables y, sobre todo, un montón de aprendizajes de los y las peques.Cada día

Belén con su hija Claudia, de 16 años, y una de las niñas del proyecto.Hace siete años, Belén Conesa prometió a su sobrino un viaje solidario. En 2017, el sobri cumplió 15 años y Belén cumplió su promesa. Viajó junto a él y su hija de 16 al centro de rescate de niñas de Kenia. Aprendieron juntos que “con muy poco se puede ser feliz” y la experiencia les unió todavía más.¿Por qué te decidiste a hacer un viaje solidario a Kenia? Porque era un regalo prometido a mi

Lucía con una de las niñas del orfanato de Kenia.Este verano, Lucía ha hecho un viaje que no olvidará fácilmente. Ha viajado a Kenia para mejorar la educación de niños y niñas de un orfanato y escuela. “La experiencia me ha cambiado la vida”, afirma. Tanto, que siente que parte de ella “todavía sigue allí”. Pero, ¿sabéis que encontró además de cariño, amistad y solidaridad? “La sonrisa más real que he visto nunca”. ¿Queréis saber de quién es?Deberes, costura e higiene Las actividades que Lucía llevó a cabo con