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Nepal

Voluntario haciendo yoga en el proyecto de Katmandú, en Nepal.Viajar al corazón de la cultura tibetana. Charlar sobre la vida con monjes y creyentes budistas hasta perder la noción del tiempo. Practicar yoga en el lugar donde nació y donde se vive, todavía hoy, con intensidad, en sus calles, en sus gentes. Todo eso y mucho más te espera en nuestros viajes solidarios de Tumaini a India y Nepal.Si amas su cultura y crees en la generosidad, te damos 5 razones por las que tienes que vivirlo, por

Patricia en el proyecto de Katmandú.“Divertidos, cariñosos, bondadosos, agradecidos, responsables…” A Patricia le faltan adjetivos para definir a los jóvenes de la ONG de Katmandú con la que colaboró durante el mes de julio. Su interés por el budismo le llevó hasta este proyecto y ahora todavía se siente “un poco como si estuviera allí”.¿Qué te atrajo del viaje solidario a Nepal y del proyecto?Me apetecía mucho hacer un voluntariado con niñxs. Además, llevo tiempo leyendo sobre budismo y me atraía mucho ir a un país con una

Lhadon, Lhamo, Mingdi y Sonam antes de volver a su aldea en Dolpo, Nepal.¿Te imaginas cómo debe ser no ver a tu familia en 5 años? ¿Tener un único contacto con tus padres, en diciembre, a través de una carta? Aunque parezca mentira, hablamos del siglo XXI. Se trata de Komang, una de las aldeas tibetanas más remotas del mundo, situada en pleno Himalaya nepalí. Como en el pueblo no hay instituto, niños, niñas y jóvenes deben viajar a Katmandú para seguir estudiando… lejos de sus seres queridos.

Miren con otro voluntario y varias jóvenes de la ONG de KatmandúEste no ha sido un noviembre cualquiera par Miren. Durante 20 días, convivió en una pequeña ONG de Katmandú junto a niños y niñas que tuvieron que dejar sus remotas aldeas para seguir estudiando. Enseguida los peques la trataron como una más. Ha vuelto maravillada con su generosidad y por todo lo que tienen para enseñarnos. “Guardo recuerdos maravillosos de todos ellos”, explica.¿Qué hace una persona voluntaria en la ONG de Katmandú con la que colaboraste?Nos despertábamos

Jesús con algunos de los niños y niñas del proyecto de Nepal. ¿Cuántas veces has escuchado aquello de "el tiempo pasa volando"? Escribo esto desde la sala de espera del aeropuerto de Katmandú y, sinceramente, no sé dónde se han quedado los últimos 24 días que he vivido. Esta experiencia ha sido como un flash: fugaz, sí, pero también muy intensa. He quedado cegado con la amabilidad de la gente, con el esplendor de la innumerable cantidad de templos, con la -por qué no decirlo- bulliciosa y estresante ciudad

Naiara acaba de volver de Katmandú con la mochila llena de aprendizajes. Durante 15 días, ha convivido con niños y niñas de Komang, una remota aldea del noreste de Nepal. Estos menores han tenido que viajar a la capital para seguir estudiando, y necesitan ayuda con los deberes y apoyo en su adaptación a la gran ciudad. Durante su viaje, ha vivido experiencias “muy curiosas, increíbles e inolvidables”.El día en el proyecto empezaba con un desayuno en familia. “A las 7:30  de la mañana 22 niños, dos voluntarias, la coordinadora del

Inés y Nyima con varias estudiantes de Komang en KatmandúLa Vida en Komang no transcurre como en la mayor parte del mundo. Esta pequeña aldea se encuentra a gran altitud (4.500 m.) en la región de Dolpo, al oeste de Nepal y limitando al norte con el Tíbet, ahora en China. Para llegar a Komang desde Katmandú se necesitan unos 15 días donde se compagina autobús, avión y un duro trekking de casi 10 días. En Komang no se imparte educación secundaria. Cuando los niños y niñas llegan

Pedro junto a  niños del proyecto. ¡Su energía es inagotable!Pedro voló durante 15 horas desde Londres hasta Katmandú para colaborar en la educación secundaria de niños y niñas tibetanos. “Pero sin duda, el largo viaje mereció la pena”, afirma. Durante tres semanas, ayudó con los estudios a niños, niñas y adolescentes que han tenido que dejar sus remotas y aisladas aldeas en el Himalaya para seguir estudiando en la capital gracias al proyecto con el que colaboramos.La vida en el proyecto comienza temprano, ya que los voluntarios y

Post del equipo de TumainiEl terremoto de Nepal ha supuesto pérdidas muy importantes. Ha dejado más de 8.000 muertos y la destrucción de gran parte del país.La granja orgánica con la que colaboramos, muy cerca de Pokhara, quedó destruida en gran parte, pero la familia no sufrió ningún daño. El impacto para esta familia ha sido grande, han estado viviendo en una sola habitación ya que en el resto de la casa no se podía estar. Por nuestra parte, hemos tenido que posponer el viaje de varias personas

Cristina estuvo dos semanas colaborando en la granja orgánica con la que trabajamos en Nepal. Fue antes del terromoto que asoló este maravilloso país. Su experiencia nos sirve para conocer cómo era todo antes y para trabajar en lograr que todo vuelva a la normalidad lo antes posible.  "He convivido con la familia del coordinador Govinda, comiendo con ellos, durmiendo en una de las habitaciones de su casa, realizando la rutina diaria de la familia, etc