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noviembre 2017

Jesús con algunos de los niños y niñas del proyecto de Nepal. ¿Cuántas veces has escuchado aquello de "el tiempo pasa volando"? Escribo esto desde la sala de espera del aeropuerto de Katmandú y, sinceramente, no sé dónde se han quedado los últimos 24 días que he vivido. Esta experiencia ha sido como un flash: fugaz, sí, pero también muy intensa. He quedado cegado con la amabilidad de la gente, con el esplendor de la innumerable cantidad de templos, con la -por qué no decirlo- bulliciosa y estresante ciudad

Una voluntaria del proyecto de Perú, camino al Machu Picchu.Todos y todas lo hemos vivido: vamos a visitar un monumento, pero está masificado y deteriorado. Hacemos un trekking por el Himalaya, pero por el camino encontramos residuos. Buceamos en una isla de Tailandia, pero hay tantos turistas que apenas quedan corales. Todos los años, más de mil millones de personas recorren el mundo y sus viajes muchas veces perjudican el medio ambiente. Aquí empieza nuestro kit del viajero responsable. Primer capítulo: ¡consejos para minimizar nuestros impactos cuando viajamos!1

Eider con las niñas del proyecto de Bali. Hay experiencias que te impactan tanto que no cambiarías nada de ellas. Eso mismo le ocurrió a Eider, guipuzcoana de 19 años, que este verano dio clases de inglés a niños y niñas de Bali. “No me arrepiento para nada de esta experiencia y me siento agradecida por haber tenido la oportunidad de vivirla”, nos cuenta.¿Por qué elegiste Bali como destino?El año pasado quería hacer algo diferente en verano. Quería aprovechar esa época del año para vivir una experiencia única y

Marta con algunos voluntarios y voluntarias y monjes del proyecto. Este verano, Marta Valentí vivió tres semanas en la increíble ciudad de McLeod Ganj. Un lugar donde naturaleza y espiritualidad conviven y donde es mejor no llevar reloj ni hacer planes, ya que “nunca sabes lo que te espera a la vuelta de la esquina”. Durante su voluntariado con refugiados tibetanos, se impregnó de su filosofía y aprendió a vivir el “aquí y ahora”.¿Cómo era tu día a día como voluntaria?Después de desayunar junto con el resto de voluntarios

Silvia junto a una de las niñas de la escuela - taller de arte. ¿Cómo es un día cualquiera para una persona voluntaria en Perú? Silvia Lavado colaboró durante un mes tanto con los peques de Cusco como con los de Lamay. Nos cuenta con detalle las pequeñas aventuras cotidianas que se viven en el proyecto y nos confiesa qué le gustó más de la experiencia: “la pequeña familia en la que se convierten los voluntarios”.“Así viví un día cualquiera de agosto de 2017 en la escuela-taller de arte. El