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agosto 2017

Jose con el resto de voluntarios y voluntarias.Jose Aparici sabe cómo es la increíble experiencia de vivir “en medio de la jungla”. Hizo voluntariado durante varias semanas en Nusa Penida, una de las islas más desconocidas de Bali. Combinó el trabajo en las playas y el huerto con clases de inglés y también aprovechó para recorrer la isla en moto. Lo entrevistamos para conocer más a fondo su aventura.¿Por qué elegiste Bali y en concreto Nusa Penida para tu viaje solidario? Siempre me ha atraído Asia y la naturaleza.

Lucía con una de las niñas del orfanato de Kenia.Este verano, Lucía ha hecho un viaje que no olvidará fácilmente. Ha viajado a Kenia para mejorar la educación de niños y niñas de un orfanato y escuela. “La experiencia me ha cambiado la vida”, afirma. Tanto, que siente que parte de ella “todavía sigue allí”. Pero, ¿sabéis que encontró además de cariño, amistad y solidaridad? “La sonrisa más real que he visto nunca”. ¿Queréis saber de quién es?Deberes, costura e higiene Las actividades que Lucía llevó a cabo con

Itziar con una de las niñas del proyecto.Itziar acaba de regresar de su primer voluntariado fuera de España y su experiencia se puede resumir en una sola palabra: “aprender”. Ha colaborado durante un mes con los niños y niñas más pequeños (los “wawachas”) de la escuelita solidaria de Cusco, Perú. Y le ha gustado tanto que ya está pensando en su siguiente viaje solidario.¿Por qué elegiste Perú?A la hora de elegir destino, no lo tenía nada claro. Dudaba entre Kenia, India, México, etc. Pero Almu de Tumaini me

Hora de comer en el orfanato y escuela de Kenia.Si la escuchamos con atención, la comida puede decirnos muchas cosas sobre los países que visitamos. Los sabores, las texturas, los olores… nos informan sobre paisajes, formas de vida y hasta creencias religiosas. Porque creemos que la inmersión cultural es una parte importante de un viaje solidario, te invitamos a dar la vuelta al mundo en 5 países a través de sus delicias culinarias.1. Nepal y India: momoPaseando por los pueblos de Nepal e incluso en algunas ciudades del

Laia en uno de los templos que visitó con el resto de voluntarios.Laia Crestemayer siempre había soñado con conocer India pero cuando vio que, además de viajar, podía hacer voluntariado allí, se tiró “de cabeza a ello”. Durante varias semanas, se sumergió en la cultura tibetana en McLeod Ganj y colaboró en una guardería solidaria y dando clases de inglés a refugiados tibetanos. Pero una de las mejores cosas de su viaje fue la gente que conoció en el proyecto: “en poco tiempo formamos una pequeña familia”, explica.¿Por