Top
Image Alt

Oriol en Bolivia: «Antes siempre iba estresado. Ahora: ¡no!»

Oriol en Bolivia: «Antes siempre iba estresado. Ahora: ¡no!»

 

Oriol durante su viaje solidario con animales en Bolivia.

Desde pequeño, Oriol siempre ha sido un apasionado de la naturaleza. Ahora ha decidido hacer todo lo que pueda por ayudar a protegerla. Estudia Biología Ambiental en Barcelona. Y el año pasado, colaboró como voluntario en el centro de rescate de animales silvestres de Bolivia con el que colabora Tumaini. ¡Así fue su experiencia!

¿Por qué querías hacer un viaje con fauna rescatada?

Desde pequeño, mi interés y amor por la naturaleza ha ido creciendo. Por eso que quiero hacer todo lo posible para ayudar a conservar la naturaleza de nuestro planeta.

¿Qué has aprendido en este proyecto?

¡Un montón de cosas! Desde cómo trabajar con animales hasta cómo luchar contra un incendio. Además de otras cosas como: vivir en comunidad, viajar por el mundo y conocer una nueva cultura.

Oriol coincidió con varios/as voluntarios/as en el centro de rescate.

 

¿Con qué animales colaboraste?

Con Yuma (un puma), Yaguaru (un jaguar) y Francis (un mono nocturno)

¿Cómo era un día en el proyecto?

Os los cuento por horas 🙂

  • 6:30 h: Scott nos despertaba con su música de los 80.
  • 7 h: empezaban las tareas de la mañana: limpiar los baños, alimentar algunos de los animales, preparar el desayuno, etc.
  • 8 h: desayunábamos.
  • 9 h:  me preparaba para ir a pasear con Yuma (una puma) junto con Mike, otro voluntario. Salíamos a caminar por la selva toda la mañana y después del paseo limpiábamos su jaula y la alimentábamos.
  • 12:30 h: volvíamos al campamento para comer.
  • 14 h salía del campamento para ir a ver a Yaguaru (un jaguar). Pasaba toda la tarde a solas con él dando vueltas alrededor de su jaula enrollando su comida en patujú (flores tropicales) y lianas y escondiéndosela en su jaula.
  • 18 h: Dos voluntarias y yo íbamos a ver los monos nocturnos.
  • 19 h: volvíamos al campamento para cenar.
  • Después de cenar: ¡teníamos tiempo libre! Algunos días, cuando estaba agotado, me acostaba a las 20:30 h. Otros me quedaba en el comedor jugando y charlando con otros voluntarios.
El entorno del proyecto es espectacular y está lleno de vida.

¿Nos cuentas alguna anécdota?

Mientras trabajas con tus animales o cuando caminas por la selva para regresar al campamento, te encuentras con mucha vida silvestre. Ves un montón de monos, armadillos, chanchos, koatís ¡y muchos más!

¿Cómo fue tu relación con el resto de voluntarios?

Muy buena. Entre todos los voluntarios, voluntarias y miembros del «staff» había muy buen rollo y nos divertíamos un montón.

Voluntarios/as cerca del proyecto
Voluntarios/as cerca del proyecto.

 

¿Qué recomendaciones darías a alguien que quiere hacer este voluntariado?

Deja tus preocupaciones a un lado y déjate llevar.

¿En qué te ha cambiado la vida este viaje?

En mi forma de ver la vida y de vivirla. Antes de este viaje siempre iba estresado a todos los lados pensando si lo que hacía estaba bien, si me dejaba algo importante… ¡Ahora no!

Oriol colaboró en el centro de rescate de fauna silvestre en Bolivia de julio a septiembre de 2018.

Post a Comment