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Naiara en Bolivia: “hice cosas alucinantes, conocí gente maravillosa y sentí cosas inexplicables. Una gran aventura”

Naiara en Bolivia: “hice cosas alucinantes, conocí gente maravillosa y sentí cosas inexplicables. Una gran aventura”

Naiara junto a uno de los monos del centro de Bolivia.
Naiara junto a uno de los monos del centro de Bolivia.

En mayo, Naiara dejó su ciudad, Lleida, para viajar a Bolivia junto a Tumaini. Aunque es graduada en educación infantil, decidió hacer un viaje solidario en un centro de protección de fauna rescatada. Y la experiencia ha valido la pena. “Tratar con animales, sentir su cariño, saber que les ayudas, conocer gente, viajar solo, conocerte mejor…Todo hace que cuando te vayas, realmente lo eches de menos”.

Colaboraste en un centro de rescate de animales con varias áreas, ¿en cuál estuviste y qué tareas realizaste?

Estuve en el Área de Tierra de los monos capuchinos. Allí viven 22 de ellos y 3 monos arañas. ¡Eran maravillosos! El momento más especial era cuando interactuaba con ellos y les daba cariño.

¿Cómo era tu día a día en la ONG de Bolivia?

El día empezaba a las 7 de la mañana. A esa hora, dábamos bananas para desayunar a los monos y limpiábamos su área. Después, los voluntarios y voluntarias desayunábamos un delicioso sándwich de huevo y queso. De 9 a 12:30 h iba a la selva a buscar ramitas para limpiar sus jaulas y montar una pequeña selva dentro de ellas. Colocábamos varios elementos entre ramas, escondidas, etc. para que pudieran entretenerse, y les preparaba la comida para luego dársela. Después de comer, seguíamos con las tareas hasta las 16:30 h, cuando los monos cenaban y les dábamos sus mantitas para dormir. ¡Era el mejor momento para jugar con ellos! Algunos eran muy sociables con las persona. ¡Eran adorables cuando te pedían que les rascarse la espalda o te querían hacer la manicura!

A las 18 h cogía una moto para ir al mercado del pueblo a comprar algunas cosas. Más tarde iba a mi habitación, ¡una  ducha caliente era de agradecer! Tras descansar un poco, los voluntarios y voluntarias cenábamos y echábamos unas risas antes de dormir.

Uno de los monos del proyecto de Bolivia
Uno de los monos del proyecto de Bolivia.

¿Cada día era diferente en la selva?

¡Sí! Durante toda esta rutina, cada día pasaban cosas diferentes que hacían de cada día un día especial. Fue una experiencia increíble, hice y vi cosas alucinantes, conocí gente maravillosa y sentí cosas inexplicables. Una gran aventura.

¿Cómo era tu relación con el resto de voluntarios y voluntarias?

Muy buena, con algunos tienes una gran conexión, sobre todo con tus compañeros y compañeras de habitación, con quien compartes el día a día. Algunas noches pedíamos comida del pueblo, ¡incluso íbamos a los billares de allí a celebrar las despedidas!

"El cariño que te dan los animales es lo mejor de este proyecto"
«El cariño que te dan los animales es lo mejor de este proyecto».

¿Qué te parece el trabajo que realiza el proyecto?

Alucinante. Es conmovedor cómo Nena, la fundadora, da todo por los animales y quiere lo mejor para ellos. Ver la relación que tiene con ellos es increíble, cómo la quieren y ella les quiere. Ojalá el gobierno boliviano le permita tener el centro abierto muchos años. Ojalá cada vez vayan más personas voluntarias para ayudarles y se consiga todo el dinero necesario para su alimentación.

¿Qué es lo que más te gustó de la experiencia?

Despertar cada día en la selva con el sonido de las aves y los monos. Pero sobre todo, la relación tan especial que tienes con algunos animales, ¡el cariño que te dan!

Dar de comer a los monos es una de las tareas de las personas voluntarias
Dar de comer a los monos es una de las tareas de las personas voluntarias 

¿Y lo que menos?

Llovía cada día, en cualquier momento. Todas las noches. Era duro trabajar así, ¡sobre todo cuando ya no te quedaba ropa seca!.

¿Qué le dirías a alguien que duda si realizar este viaje solidario?

Que lo haga sin duda alguna. Es una experiencia a ratos dura, pero muy bonita y única. Tratar con animales, sentir su cariño, saber que les ayudas, conocer gente, viajar solo, conocerte mejor, adaptarte a condiciones diferentes, conocer un nuevo lugar. Todo hace que cuando te vayas, realmente lo eches de menos.

Naiara colaboró con el centro de rescate de fauna silvestre en Bolivia del 7 al 19 de mayo de 2018.

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